martes, 26 de agosto de 2014

El centenario del cronopio: Cortázar




Julio Cortázar, el 'más argentino' de todos los escritores, el mago que hizo alquimia con las palabras, que revolucionó los órdenes establecidos y que nos hizo partícipes de sus aventuras, del juego que formó con las letras y la realidad, cumpliría el día de hoy 100 años, pero se nos fue.
Su herencia literaria es interminable. Podríamos mencionar infinidad de textos, esos que nos hicieron reír, llorar, crecer, permanecer, amar...
Pero sin duda con su novela Rayuela es la obra cúspide de su propuesta innovadora, con la que nos invitó a realizar un viaje mágico a través de sus renglones. Para que te animes a leerla, releerla o simplemente recordarla, te compartimos estas 10 frases, episodios y momentos de este mágico libro:

Partió en el tren de 1984 para no volver, sin embargo nos dejó su obra infinita, sus sentimientos plasmados en hojas de papel y que hoy podemos abrir, oler y saborear.

Su estilo peculiar de abordar las situaciones de la vida diaria y fundirlas con un mundo de fantasía, lo llevó a ser amado por unos, odiado por otros, como todo aquel grande.
En su cuento Casa tomada, mezcla con especial maestría el mundo cotidiano y el imaginario; su cautivadora imaginación se extiende hasta las Historias de cronopios y famas, donde nos convertimos en cómplices de las intrincadas actitudes de esos pequeños seres.

Pero sin duda con su novela Rayuela es la obra cúspide de su propuesta innovadora, con la que nos invitó a realizar un viaje mágico a través de sus renglones. Para que te animes a leerla, releerla o simplemente recordarla, te compartimos estas 10 frases, episodios y momentos de este mágico libro:

1.- Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos.
2.- Nos queríamos en una dialéctica de imán y limadura, de ataque y defensa, de pelota y pared.
3.- Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, lo atás con ayuda de las palabras, y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo. 
4.- Así andaban, Punch and Judy, atrayéndose como hace falta si no se quiere que el amor termine en cromo o romanza sin palabras.
5.- Y pensábamos en esa cosa increíble que habíamos leído, que un pez solo en una pecera se entristece y entonces basta ponerle un espejo y el pez vuelve a estar contento.
6.- Amor mío, no te quiero por vos ni por mi ni por los dos juntos (...), te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto.
7.- No renuncio a nada, simplemente hago todo lo que puedo para que las cosas renuncien a mí.
8.- Hacíamos el amor como dos músicos que se juntan para tocar sonatas…Era así, el piano iba por su lado y el violín por el suyo y de eso salía la sonata…
9.- No veía nada de malo, pues no tenía ojos; no escuchaba nada de malo, pues no tenía oídos; ¡pero me vengaré! 
10.- El amor juega a inventarse, huye de sí mismo para volver en su espiral sobrecogedora, los senos cantan de otro modo, la boca besa más profundamente o como de lejos, y en un momento donde antes había como cólera y angustia es ahora el juego puro, el retozo increíble, o al revés, a la hora en que antes se caía en el sueño, el balbuceo de dulces cosas tontas, ahora hay una tensión, algo incomunicado pero presente que exige incorporarse, algo como una rabia insaciable.

Viva Cortázar, por siempre.