martes, 12 de agosto de 2014

Robin Williams, el viaje de vuelta a Nunca Jamás

Ilustración por. Diego Saborío




Ya sabemos que todo mundo habla de lo mismo, pero no queremos dejar pasar la oportunidad de recordar un poco de su historia tras la pantalla.

Protagonista de numerosas cintas taquilleras, el actor y comediante Robin McLaurim Williams nació el 21 de julio de 1951 en la ciudad de Chicago, Illinois y en sus primeros años no se interesó por la actuación.

No fue sino hasta 1967, cuando se mudó junto a su familia a Marina County, en California, que el interés por el cine surgió en él, motivo por el que ingresó a la academia de arte dramático Juilliard School, en Nueva York.

Años después, en 1977, debutó en televisión con la serie Laugh-In. En 1979 ganó su primer Globo de Oro gracias a su papel como extraterrestre en la serie Mork y Mindy.
En esos años su carrera comenzó el ascenso, y también inició su adicción a la cocaína y el alcohol, sin embargo la muerte por sobredosis de su amigo John Belusi lo hizo recapacitar.

Saltó al cine con Popeye, cinta de Robert Altman, y a pesar de no haber conseguido el éxito esperado, a Williams le sirvió para ser conocido por miles de personas.

Su segundo Globo de Oro lo consiguió gracias al papel que interpretó en Good morning, Vietnam, película en la que dio vida a un locutor de radio del ejército durante la guerra de Vietnam y también fue nominado al Oscar.

En 1989, durante su segundo matrimonio, creó junto a su esposa Marsha Garcés, la Fundación Windmill, la cual recauda fondos con fines benéficos.

En la década de los 90, Williams se convirtió en uno de los grandes actores contemporáneos. Su popularidad y calidad histriónica seguían en aumento. En esa etapa ganó el Oscar por su papel en El indomable Will Hunting.
El éxito continuó con películas como Papá por siempre, Hook, Aladdin, Happy feet (en estas dos últimas prestó su voz), Una noche en el museo, entre otras.

A pesar de que a miles nos hizo reír y soñar a través de la pantalla grande, la realidad en su vida personal era distinta: sufría de un trastorno bipolar que lo había atravesar por severos periodos de depresión, por lo que se encontraba en tratamiento médico.

Su actual esposa señaló que recientemente Robin había tenido una recaída en su depresión, motivo por el que al ser encontrado sin vida dentro de su casa, se especuló que podría haberse tratado de un suicidio, asimismo, el equipo médico encontró varios cortes superficiales en sus muñecas, los cuales fueron hechos con una pequeña navaja de bolsillo.
Lo anterior fue confirmado el día de hoy por las autoridades locales: el querido actor Robin Williams se ahorcó con su propio cinturón.

Se ha informado que dentro de seis semanas aproximadamente, estarán listos los resultados que servirán para corroborar si al momento de su muerte se encontraba bajo los efectos del alcohol o alguna droga. "Queremos saber si es un suicidio, tenerlo muy, muy claro. Que no quede una sola duda, contrastar su historia médica", ha señalado el equipo forense.