martes, 26 de agosto de 2014

Rocanrol y mucha poesía este viernes en Comitán




¡La gira rocanpoética 
llegó a #Comitán!

Presentación del libro Bruce Wayne y la Generación X (Un concierto de rock para Chulpan Khamatova) del poeta tuxtleco Luis Daniel Pulido.

Viernes 29 de agosto en SANSE BISTRO, ubicado en 
1a. avenida Sur Oriente No. 71, barrio de San Sebastián (Justo al lado de donde venden las famosas paletas de chimbo)


Una noche para recordar los años 80 con un poco de música y mucha poesía.



Muchos se preguntarán, ¿quién es Daniel Pulido?

Pues aquí está:
Luis Daniel nació en Tuxtla Gutiérrez en el año de 1970.
Ha publicado los libros Pollito Card, También de dolor se derrotan zombies mutantes, Intencionalmente náufrago, Prohibido degollar patos, Nunca sonrías a Optimus Prime y El apetito de los ciegos.
Ha publicado en las revistas Tierra Adentro, Hache de poesía y Quadrivium.
La música rock es de su predilección y figura como el legendario portero del Chamula's Power.
Los logros que ha conquistado han sido por el arduo trabajo que ha realizado por cuenta propia, ya que desde sus inicios buscó darse a conocer de manera 'rústica', es decir, él mismo hacía volantes con su poesía y los colocaba en los postes de alumbrado público, de esta manera lograría llegar a un mayor número de personas.
Y lo logró.

Te invitamos a que nos acompañes este viernes, será una tarde-noche mágica, impregnada con música del recuerdo y empapada de poesía.

Aquí una probadita de lo que podremos escuchar el día de la presentación:


BRUCE WAYNE Y LA GENERACIÓN X
No fuimos rebeldes, no fuimos a marchas,
no hicimos una carrera política,
no tuvimos el sueño de Zapata por distribuir
tierras cultivables,
no fuimos parte de gritos existencialistas
ni del gran espíritu humano
Íbamos a ver a nuestras novias,
partíamos –en partes iguales–
las tartas de piña y grabamos en cintas
canciones con las que hacíamos el amor
a vírgenes que buscaban atajos para no serlo
No leímos a Steiner, no leímos a Rimbaud,
a Bukowski, no cobijamos la libertad sexual de los 60;
éramos quarterbacks, roqueros, ejercíamos la desobediencia
en el salón de clases y nos reunimos –cumplidos los cuarenta–
decididos a cambiar la Historia
Nunca hablamos de Cristo,
tampoco fuimos heréticos,
compartimos el pan y el pescado,
dejamos –para los que menos tienen–
olvidadas las llaves de la puerta,
la dirección a donde nos envían postales
No citamos fantasmas, un rosario de nombres
que construyen países con igualdades sociales,
ninguno con posibilidades de habitarse
No leímos a Marcuse, a Giddens, a Diderot,
no pisamos el Museo Nacional del Renacimiento;
dejamos maridos celosos que destazan reses
a falta de valor para buscarnos pelea
Sencillo: nosotros jugamos futbol bajo la lluvia
y aun mantenemos los puños en alto,
el valor y el coraje en cada uno de nuestros actos.