viernes, 1 de agosto de 2014

¿Te gustan las cosquillas?



Sabemos que la risa tiene muchos beneficios, sobre todo para la salud, y qué decir en el plano emocional...

En este post tocaremos el tema de las bondades de las cosquillas, sí, esa sensación que tenemos, algunos más leve y otros mucho más intensa, cuando alguien nos toca ciertas zonas sensibles del cuerpo.

La risa causada por cosquillas es la forma de risa más primitiva, más "primate" podríamos decir, ya que los chimpancés y otros simios juegan entre ellos y emiten sonidos rítmicos, los cuales son la forma simiesca de la risa debida a las cosquillas.

Investigadores del tema coinciden en que la risa tiene un profundo arraigo en la evolución humana, e incluso antecede al lenguaje. Su origen en las cosquillas y en la lucha de juego es más complejo que el de la simple risa por algún chiste o suceso gracioso.
Las zonas "cosquillosas" (axilas, costados y cuello) son las más sensibles y vulnerables del cuerpo, por lo que la risa se podría considerar un reflejo de alegría porque no nos están golpeando de verdad, o matando.
En este caso, ésa es la primera virtud curativa de la risa.

Entonces, ¿qué es la risa?
Es un programa integrado al individuo, en el que interviene todo el cuerpo. Si la causa es un chiste, el proceso inicia en los oídos; si comienza en una tira cómica o un evento gracioso, en los ojos,

Cuando hacemos cosquillas a nuestro hijo, las terminaciones nerviosas de la piel del niño envían impulsos eléctricos al sistema nervioso central, lo que desata la reacción en cadena desde la región cerebral que percibe las sensaciones de la piel, los músculos y las articulaciones, y entonces se produce la risa.

Asimismo, cuando escuchamos un chiste o leemos algo gracioso, la información se envía primero al cerebro para ser procesada, lo que explica que no a todos nos den risa las mismas cosas.